viernes, 27 de septiembre de 2013

¿Despedida...?

Querida Roma:

Parece mentira que hace tan sólo tres meses, nos istaláramos en un pequeño piso en esta hermosa ciudad. Atrás quedan las esperas en la terminal de Valencia, atrás quedan las esperas en el aeropuerto de Fiumicino, los nervios al entrar a nuestro primer alojamiento, la ducha en aquella habitación de hotel tras una tarde agotadora. Atrás quedan los primeros dolores de pies y de cuello,los paseos interminables por el centro de la ciudad de Roma. Tantas cosas que habíamos ansiado a lo largo de todo un año por fin lo teníamos en nuestras manos y en nuestras cámaras de fotos. Atrás quedan los primeros días en nuestro nuevo trabajo, aprendiendo y descubriendo muchas cosas que nos ayudarán a crecer en la vida.

Parece que fue ayer cuando todo esto estaba pasando, y fue hasta ayer mismo. Este fin de semana comenzaremos a despertar de nuestro letargo, para volver el lunes a nuestra vida en España. Despertar de un sueño que nos ha ensimismado yque desearíamos que nunca acabase...

¿Qué esla vida? Un frenesí.
¿Qué esla vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.


Como actuales Segismundos despertamos, pero de este sueño nos llevamos más que una ensoñación. Nos llevamos recuerdos, libros, lugares y amigos. Volveremos a dormirnos en esta maravillosa ciudad, de eso estamos seguros. Hasta pronto Roma, y muchas gracias. 

Atentamente Melania y Aarón.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Roma con el paso del tiempo

La Roma de ayer y de hoy. ¿La misma u otra diferente?

Roma, esa ciudad de la que hemos oído hablar desde que somos niños, Roma, esa ciudad desde donde un águila se hizo con todo un continente, Roma, la ciudad donde el tiempo se convierte en eterno y desde donde la eternidad se irradia hacia el resto del orbe. Muchos son los que se han quedado prendados de su esplendor y de su magnificencia, de su sencillez y a la vez de su altivez. Desde esta ciudad se ha dirigido el mundo ya fuera bajo las plumas de una dorada águila o bajo los destellos dorados del triregno papal.

Pero a pesar de que la rueda de la diosa Fortuna se dirija hacia otros países y ciudades, Roma sigue siendo la misma que fue en su época de esplendor. Ya no hay procesiones de vestales, ni juegos en honor a los emperadores, ni cabalgatas para honrar a reyes extranjeros que rendían pleitesía al Sumo Pontífice. Ahora hay mucha más gente si cabe, en los mismos lugares y en otros nuevos. Los portaestandarte que desfilaban en las procesiones se han convertido en pacientes guías que enseñan la ciudad a cuantos vienen a visitarla; el Foro está repleto de caminantes que pasean entre las ruinas de lo que antaño fuera el centro del mundo, contemplando los restos de magníficas construcciones que se mantienen en pie, orgullosas que aun desvestidas sigan siendo la joya más preciada de la ciudad. Los peregrinos que alguna vez acudieron a los templos de las deidades olímpicas, sustituidos por los devotos cristianos desde tiempos del Augusto Constantino, son los únicos que todavía perviven tal y como antaño. Pero les han salido miles de sanos competidores que vienen devotamente para visitar la Fontana di Trevi, la Piazza di Spagna, el Ponte Sant’Angelo... Los senadores, los garantes de la supervivencia de la urbe romana, a veces honrados y preocpados por su ciudad, y a veces despreocupados y rapiñando lo que se le pone al alcance... Eso, eso sí que no ha cambiado en Roma.


Todo esto pasa en Roma, una ciudad que conservará su esencia por muchos años que pasen. Y allí estaremos nosotros, esperando impacientes a ver esa monotonía tan apasionante.


Fotografía: "La sabiduría", Palazzo Braschi, Roma.

martes, 17 de septiembre de 2013

Fin de semana, parte seconda.

Este fin de semana dio para mucho, y para nuestros pies también. Tras visitar la Villa Farnesina en el Trastevere, decidimos dar un paseo, puesto que no teníamos nada mejor que hacer y todavía era muy temprano y la gente normal todavía no estaba en la calle. Con el Trastevere casi para nosotros , nos metimos por callejuelas que lejos de parecer tortuosas nos condujeron hacia una de las maravillas que posee esta bella urbe. Subiendo por unas escaleras que a esas horas de la mañana y en sábado no las subiria ni el más devoto de los penitentes sevillanos, dimos de bruces con un pedacito de España. La Academia de España en Roma se alzaba ante nosotros para mostrarnos una vista de la ciudad inmejorable. Con un sol radiante, el paisaje ante nuestros pies era impresionante: todas las cúpulas reconocibles y por reconocer, los monumentos más altos como el de Vittorio Emanuele y las montañas al fondo, una Roma que hemos recorrido durante estos tres meses casi por completo y que ya sentimos como nuestra.

Desde allí, y apoyados en la placa conmemorativa que recuerda al rey Felipe III, nos sentamos para reponernos de tantas escaleras y cuestas, pero como el sol empezaba a picar, ¿qué mejor que entrar en el lateral de la iglesia para sentarte frente al Tempieto de Bramante? Y es que para el que no lo sepa, la iglesia contigua al edificio de la Academia de España es una iglesia financiada por la corona española bajo la advocación de San Pedro, pues según la tradición fue en este lugar donde el apóstol fue crucificado. Por este motivo, y por la fe de nuestras católicas majestades, Fernando e Isabel con el beneplácito del Papa Borgia construyeron este templete en el preciso lugar del martirio. Se trata de un edificio de planta circular de precisa y bellas proporciones, uno de los primeros que volvieron a tomar por entero las características de los viejos edificios clásicos.

Con los ánimos renovados y después de sentirnos como en casa, seguimos explorando el lugar, porque tras este lugar se alza una de las colinas más bonitas de Roma. No nos referimos ni al Capitolino ni al Palatino, sino al Gianicolo, un lugar alejado de todo pero desde el que se puede casi tocar los tejados de Roma. Tras las fotografías de rigor y descansar un poco disfrutando de las vistas, dando la espalda al monumento a Garibaldi y al de su mujer, esperamos al autobús para bajar a la ciudad. Pero no podíamos irnos de este magnífico lugar sin escuchar algo que nos faltaba. En un absoluto silencio, el Gianicolo espera a que los soldados disparen un cañón a las doce en punto del mediodía, el momento en que las campanas de todas las iglesias empiezan a sonar para anunciar el Ángelus. Tradición instaurada por Pio IX para regular todos los relojes de la ciudad, y atracción para todos los curiosos que se acercan, tanto los que lo conocen como los que se asustan del estruendo. Una peculiar forma de avisar a los sacristanes.


Ya con este cañonazo y con la visita de los revisores en el bus ayer (primera vez que los vemos desde que estamos aquí, y muy posiblemente la última), podemos decir que somos romanos.


Vista de Roma desde el Gianicolo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Viajes en el tiempo, Villa Farnesina.

Sorpresas en el Trastevere, Villa Farnesina.
Fin de semana de descubrimientos. Y es que cuando solo te quedan un par de semanas en esta preciosa ciudad aprovechas cada minuto para ir al barrio más alejado, cotillear por alguna tienda extraña o visitar por fin ese museo o palacio que siempre esta cerrado. Esto último fue lo que hicimos este sábado, normalmente los fines de semana apagamos el despertador y aprovechamos para dormir pero este sábado el despertador sonó a las 8:00 y a las 9:30 ya estabamos en nuestro destino: Villa Farnesina
Villa Farnesina fue construida en uno de los barrios más famosos de Roma, el Trastevere, fue obra del artista Baldassare Peruzzi y decorada al fresco por este y otros grandes artistas del renacimiento. Seis salas componen Villa Farnesina, cada una de ellas dedicadas a un tema mitológico. La primera sala de Villa Farnesina esconde en sus paredes una de las obras más conocidas de Rafael, la Galatea, esta obra da nombre a esta logia donde comparte protagonismo con el horóscopo de Peruzzi y el Polifemo de Sebastiano del Piombo. Prosiguiendo nuestra visita por Villa Farnesina el visitante se ve sumergido en la sala de Eros y Psique, esta estancia decorada por Rafael y su escuela cuenta la historia de amor entre el dios y una mortal desarrollandose en los lunetos y finalizando en el Banquete de bodas y Consenso de los dioses que decoran el techo de la sala. Nuestra recomendación es que te sientes en una de las sillas a los lados de la gran sala y simplemente disfrutes de cada detalle que el maestro del renacimiento plasma en cada figura. Al final de esta gran sala una habitación de menor tamaño muestra los frisos que Peruzzi realizo sobre diversos temas mitológicos, pero desgraciadamente la poca luz de la sala y la altura de la obra no permite disfrutar de ellas tanto como de las otras salas.
Escaleras arriba Villa Farnesina esconde la Sala de las Perspectivas, Peruzzi juega con el espacio de la sala creando grandes paisajes separados por columnas y decora la parte superior con la representación de los principales dioses. De aqui se pasa a la última habitación, la sala de Roxanna y Alejandro, este nombre proviene de uno de los grandes cuatro frescos que decoran las paredes de la pequeña habitación y que sorprenden de manera destacada al espectador.
Al finalizar la visita no dudes en visitar el jardin y disfrutar del agradable ambiente que rodea a toda la Villa.
Si deseas visitar Villa Farnesina ten en cuenta que el horario es reducido, problema por el que más de una vez nos hemos encontrado sus puertas cerradas. Si no quieres tener problemas y aprovechar al máximo tu visita a Villa Farnesina puedes contratar una visita personalizada con En Roma para conocer al máximo esta joya del renacimiento.
Peruzzi. Hera. Detalle sala de las Perspectivas


martes, 10 de septiembre de 2013

La Roma que se esconde

Semanas, nos quedan semanas y todavía tenemos miles de cosas por ver y otras tantas por descubrir en Roma. Este es el sentimiento que tenemos en este último mes de nuestra estancia en Roma. El viernes pasado, tras salir del trabajo y comer algo, decidimos vaguear, pues no teníamos ningàun sitio en concreto para visitar, decidimos que los pasos nos llevaran hasta nuestro destino en esa tarde. Como teníamos un poquito de hambre y calor, decidimos pasarnos por una heladería que hay cerca de Campo dei Fiore, una donde te puedes hacer tú mismo tu helado y te lo cobran al peso, una genial idea para bolsillos de estudiantes y en un entorno inmejorable.

Decidimos pues sentarnos a la sombra del Palazzo Farnese y disfrutar de nuestro pequeño placer mientras observábamos a los paseantes y a los niños que jugaban a la pelota delante nuestra. Un momento de relajación y placer que a menudo es necesario en una ciudad como Roma.


Como también tenemos que hacer cosas por las tardes, decidimos acercarnos hasta uno de los lugares que debemos tratar en este próximo trabajo para En Roma, pero por azares de la vida, nuestro lugar estaba cerrado (cosa extraña al ser una iglesia “española”...), así que tuvimos que migrar hasta la próxima Piazza Navona, siempre llena de gente y entretenida. Roma es así, siempre está llena de gente a la que poder conocer o con la que poder entretenerse. Descubrimos esa tarde uno de los tesoros que guarda Navona, en una cercana iglesia un Caravaggio aguardaba a nuestra visita. Siempre espléndido y con ganas de impresionar. La “Virgen de Loreto”, casi a las puertas de la basílica de Sant’Agostino aguardaba nuestra llegada casi como en el cuadro, recibiendo a las puertas de su casa a los peregrinos que pinta el genial romano de la pintura barroca. Un espectáculo que por nada del mundo os podéis perder por esta "Roma que se esconde".


Virgen de Loreto, Caravaggio. Basílica de Sant'Agostino, Roma.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Museos por descubrir. Pietro Canonica.

Pietro Canonica. "La mente sogna i desideri del cuore".

Martes pasado por agua, tormentas de verano a las que ya deberíamos estar acostumbrados llevando aquí casi dos meses, pero las soleadas últimas semanas nos han malacostumbrado. Y es que cuando caminas bajo la lluvia, paraguas en mano y sandalias en tus pies, ves lejanos los días en que disfrutabas del sol acostada sobre la hierba, aunque eso solo hubiera ocurrido tres días antes. Y es que el sábado fue un día de disfrutar del buen tiempo, de ver cosas conocidas y descubrir nuevas.

Ya os hemos hablado de Villa Borghese, una de nuestras zonas favoritas de la ciudad y una parada obligada en un día soleado como el del sábado. Pese a nuestras anteriores excursiones Villa Borghese aun escondía sorpresas para nosotros, algunas con nombre propio como el Museo Pietro Canonica. Pietro Canonica fue un escultor italiano nacido en el último tercio del siglo XIX, formado en toda Europa Canonica se estableció en Roma y fue aquí, en el corazón de Villa Borghese, donde asentó su hogar y taller. Delicadeza, elegancia y una fuerza interna muy marcada son las características de las obras de este poco conocido autor. Bustos de aristócratas y monarcas del cambio de siglo se entremezclan con esculturas alegóricas y de marcado tinte social . El museo te permite, a parte de disfrutar de sus maravillosas obras, conocer la otra cara de Canonica a través de la visita del taller y del hogar del escultor donde se puede admirar la basta colección de piezas de arte que Canonica recopiló a lo largo de su vida.

Si deseas conocer un poco más sobre Pietro Canonica en tu próxima visita a Roma puedes contratar tu visita guiada a Villa Borghese con En Roma.

Pietro Canonica. Sueño de primavera. Detalle


lunes, 26 de agosto de 2013

Viernes en Trastevere

Entre un éxtasis y un martirio: Trastevere, ¿algún lugar más?

Y vuelta a la oficina. Otra semana que ya estamos en lunes y el fin de semana se nos ha pasado volando. Parece mentira que el otro día estuviésemos tirados a la bartola en un parque leyendo nuestros libros y escuchando nuestra música, disfrutando el paisaje y distrayéndonos con las personas que pasaban por delante nuestra.

Pero antes que eso nos trabajamos el día. El viernes, tras comer con nuestros compañeros de trabajo, nos fuimos hacia el Trastevere. Hecemos unas compras de rigor – las compras siempre son de rigor y necesarias... – y decidimos visitar algunos lugares que todavía se nos habían resistido en esa parte de la gran urbe que es Roma. En Trastevere te puedes encontrear casi cualquier cosa, desde un éxtasis hasta un martirio, sí sí, habéis leído bien. No estamos locos (de momento) ni somos parte de ninguna secta, sino que el pasado viernes acudimos a ver una de las obras imprescindibles del genio de Bernini y otra del gran Stefano Maderno. Ambas grandiosas de por sí y envueltas en una atmósfera mágica, que invita a la contemplación y que recuerda lo vulnerable que es el hombre.

Según entramos en la iglesia de San Francesco a Ripa, entre capillas ornamentadas por las familias que están enterradas allí, casi como si fuese una típica iglesia de pueblo, con todo el encanto que ello conlleva, nos vimos inmersos en un ambiente totalmente diferente al que se respiraba en el resto del templo. Y es que al contemplar frente a frente la efigie de la beata Ludovica Albertoni, algo dentro de tí te dice: esto sí está tocado con la mano de algún dios. La expresión de éxtasis místico, los perfectos pliegues de los ropajes, la cadencia de las manos intentando sujetar algo de esa alma que se escapa por la boca... así se siente uno al contemplar tan magnífica obra, arrobado, y sólo se puede comparar esta visión del mármol hecho carne con lo que dijera algún día Teresa de Ávila:
Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di
puse en él este letrero:
que muero porque no muero

Y siguiendo nuestra ruta por el Trastevere, hicimos otro alto en el camino para contemplar otra estatua hecha carne, la de una mártir que quedó inmortalizada por Stefano Maderno. Santa Cecilia in Trastevere, una basílica custodiada por monjes benedictinos y que custodia uno de los interiores más bellos de cuantos poseen las basílicas de Roma. Con un atrio convergente en una alberca y con una fachada que recordaría a los tiempos medievales, el interior se presenta con un ambiente totalmente distinto al que se esperaría encontrar. Iglesia amplia y diáfana, focalizando la atención del fiel en el altar mayor y en su mayor tesoso, Santa Cecilia se presenta desde lejos como una masa marmórea casi sin forma, pero según vas acercándote te das cuenta de la crueldad y la delicadeza de su figura. La santa patrona de la música, aparece inherte e el suelo, de lado y con la cabeza vuelta dejando ver el tajo en el cuello. Una imagen impactante, pero a la vez bella. Es difícil explicarlo con palabras, se tiene que vivir en propia persona, darse cuenta de la fragilidad de su cuerpo y de la delicadeza de su postura.


Sin duda, un día muy productivo, que mereció la pena sólamente por ver estos dos destellos de luz en un marco inmejorable. Y es que el Trastevere encierra todas estas cosas y más que iremos desvelando a lo largo de nuestra estancia en Roma. Yo no me lo perdería, ¿y tú?


Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni, Gian Lorenzo Bernini. San Francesco a Ripa.

viernes, 23 de agosto de 2013

Orígenes de Roma

Os presentamos un trabajo que hemos estado realizando durante estos días. Se trata de un video donde mostramos una visita por los "Orígenes de Roma". Para los que quieran realizar esta visita, podéis entrar en la página web de En Roma y solicitar la Visita personalizada a los Orígenes de Roma



martes, 20 de agosto de 2013

Nuestro periplo norteño: Ferrara y Venecia

Ferrara, Venecia y un solo fin de semana

Tras una semana de vacaciones volver a la que ya es nuestra "rutina" es complicado y más aun si arrastramos el cansancio de las dos semanas anteriores. Pero todo el cansancio merece la pena. 

Nuestras vacaciones comenzaron con una rápida escapada al norte. Cinco horas en un tren no pintan tan mal cuando las pasas con una interminable partida de trivial, muchas risas y muy buena compañia. Nuestra primera parada en nuestro periplo norteño fue Ferrara, más concretamente el piso de nuestra querida Paume. Tras instalarnos y tomar una buena cena, magníficas pizzas las de Ferrara por cierto, decidimos que podríamos aprovechar el sábado para visitar alguna ciudad cercana a Ferrara, nuestras posibilidades eran Verona y Venecia y pese a decantarnos por la primera el destino quiso que finalmente pasaramos nuestro sábado en Venecia.

Venecia es una ciudad que adoras o detestas, no hay punto medio, en mi caso me decanto por la primera opción aunque no puedo decir lo mismo de todos mis compañeros de viaje. Venecia no es la típica ciudad italiana ni mucho menos, lo primero que te sorprende claramente son sus famosos canales y puentes. Puente arriba y puente abajo recorrimos la ciudad parando para hacer alguna foto o para observar las máscaras que pueblan tiendas y escaparates. Tras unos minutos paseando por Venecia tienes la sensación de que algo falta en la ciudad y es en ese momento cuando echas en falta el ruido de los coches, motos y autobuses que normalmente llenan las ciudades "usuales", es sorprendente como nos hemos acostumbrado a esos sonidos, y más aqui en Roma donde el caótico tráfico es ya para nosotros algo cotidiano, pero en Venecia esto solo añade más encanto a la ciudad. Si visitais la ciudad no dejeis de ir a la Plaza de San Marcos, esta gran plaza es uno de los lugares con mas encanto de la ciudad y permite tomar un respiro entre puente y puente lo que se agradece. Así pasamos el día pateando Venecia y volvimos a Ferrara con muchas fotos y algunas máscara bajo el brazo.

El domingo estuvo dedicado a recorrer la ciudad que nos dio asilo en el norte. En tan solo el medio día que teniamos para recorrer la ciudad, ya que a las cuatro poniamos rumbo de nuevo a Roma, visitamos las zonas más famosas de Ferrara. En este caso el veredicto sobre la ciudad fue unánime y a todos nos encanto. Ferrara es una ciudad muy tranquila que posee toda la esencia italiana. Su centro histórico posee una catedral magnífica y el encanto de aquellos lugares donde parece que el tiempo se detiene. Una pena no poder pasar más tiempo en esta espléndida ciudad.

Por último resaltar nuestra increíble compañia, las señoritas Angela, Cris y Paume. Muchas gracias por esta gran semana.

Canal de Venecia


                                                                      Catedral de Ferrara

lunes, 19 de agosto de 2013

De vuelta a Roma

Fin de semana viajando y semana entera disfrutando

El fin de semana pasado, cuando nos dijeron que íbamos a estar sentados cinco horas en un vagón de tren hasta llegar a Ferrara, nos habríamos muerto de desesperación de no ser porque estábamos en buena compañía. Disfrutando de los paisajes que pasaban ante nuestros ojos cuando no estábamos en algún túnel y echando una partida al trivial, por fi llegamos a nuestro destino, donde íbamos a pasar lo que quedaba del fin de semana antes de volver a Roma.

Pero de nuestro viaje por el norte ya os hablarems mañana. Esta semana, como venían los padres de Melania a Roma, lo dedicamos a ejercer de guías por la ciudad. Con la ventaja del que está en un lugar ya un tiempo, pudimos disfrutar de la ciudad a un tiempo pausado y disfrutando de lo que ofrece. Yendo a sitios donde ya habíamos estado y algunos que eran nuevos para nosotros, pasamos una semana que nos gustaría repetir. Volvimos a ir al Vaticano, esta vez parándonos a ver detenidamente los museos y la basílica, con la misma gente que la vez anterior, con menos calor y disfrutando más.


Pero sin duda, yo me quedo con un momento de esta semana que ha sido inolvidable: el día 15 entramos por la mañana a Sana Maria degli Angeli e dei Martiri. Ya de por sí, esa iglesia es impresionante, pero estar sentado mirando hacia la nave lateral y que de pronto comience un concierto de órgano es una experiencia única. Los tubos interminables que exhalaban sonidos de arcángeles, la luz que entraba por los vanos termales, la atmósfera que se conseguía con el incienso...; lo dicho, una experiencia propicia para llegar al éxtasis.


Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, Roma.

viernes, 9 de agosto de 2013

La "isla" de los Borghese

Villa Borghese, otro lugar que debes descubrir en Roma

La ropa tendida al sol de la calle: banderas de nadie/ gente que camina y luces de luna de barcos que parten/ plazas con palomas, puestos de claveles y de rosas blancas/ la ciudad antigua guarda la memoria de un tiempo que escapa.

Como diría Pasión Vega de Lisboa, pasear por Roma tranquilamente, sin prisas, a la sombra refrescante de los jardines y escuchando el rumor del agua, sintiendo el frescor de la noche o el lubricán de la mañana, es una experiencia que nadie debería perderse. Es sorprendente el cariño que se le puede coger a una ciudad como ésta en tan poco tiempo.

Y descubrir los jardines de Villa Borghese fue algo alucinante. ¿Cómo algo tan cerca de una ciudad tan populosa como Roma puede ser tan “salvaje” al mismo tiempo? A pesar de los rigores del clima estival, nuestra visita a la Galleria Borghese y nuestra posterior bajada por este fabuloso paraje se convirtió en otro aliciente más para amar esta ciudad. Encontrarte con personas que pasean en bicicleta, que hacen deporte, que se acuestan en el césped para compartir una merienda o una conversación, fuentes rodeadas de niños y perros refrescándose... Sin duda, Villa Borghese es un lugar idílico, un lugar de tranquilidad en medio del gran caos de la ciudad.

Disfrutando del paseo – menos mal que era cuesta abajo – dejamos la Villa Borghese a la que acudiremos sin duda muchas veces más en estos días de calor. De allí fuimos con nuestras compañeras de esta semana a la cercana Piazza del Popolo donde entre fotografías, rosas y espectáculos callejeros nos entretuvimos y charlamos de lo bien que nos había sentado bebernos poco a poco ese día, que ya por esas horas empezaba a consumirse.


Y por suerte, si no sabes qué hacer si vienes a Roma y quieres disfrutar de esta particular “isla”, EnRoma ofrece visitas guiadas por Villa Borghese , donde podrás obtener la misma experiencia o incluso más emocionante que la que hemos contado hoy.


Villa Borghese, Roma.

jueves, 8 de agosto de 2013

Nuevos descubrimientos. Galleria Borghese.

Galleria Borghese. Un lugar que no te puedes perder

Roma es una ciudad que siempre te sorprende, pese a llevar aqui más de un mes casi cada día descubrimos algo nuevo: un pequeño museo, un barrio con encanto o una tiendecita que vende cosas inimaginables. Ayer fue otro día de descubrimientos en nuestra visita a Galleria Borghese, es cierto que la palabra "descubrir" no es la más correcta en este caso, ya que era uno de los primeros lugares que teníamos apuntados en nuestra lista de visitas obligadas, pero una cosa es conocer de su existencia y otra muy distinta es hallar todos sus secretos.

Como buenos historiadores del arte muchas de las grandes obras de Galleria Borghese ya las conocíamos: Apolo y Dafne de Bernini, la Dama del unicornio de Rafael o la Virgen de los Palafreneros de Caravaggio son algunos de los tesoros que guarda este museo pero no los únicos. Pasear por sus salas y descubrir un Rubens o un Botticelli son algunas de las sorpresas que te llevarás en este museo. En estos ultimos días ver las caras de sorpresa de nuestras amigas cada vez que visitamos un nuevo lugar (nuevos para ellas y conocidos por nosotros) ha sido una de las cosas más divertidas de estos días pero en esta ocasión su cara era un reflejo perfecto de las nuestras. 

Si quieres descubir todos los secretos de este museo no dudes en contratar la visita guiada a la Galleria Borghese que te propone En Roma así no se te escapará el más mínimo detalle.

G.L Bernini. Rapto de Proserpina. Galleria Borghese 

miércoles, 7 de agosto de 2013

¿Roma o el Vaticano?

Nuestra experiencia en el Vaticano

¿Sobre qué escribir hoy? Esa es la pregunta que nos hacemos día tras día. Y es que a pesar de estar viendo cosas nuevas e impactantes a diario, parece que te acostumbras a estar rodeado de tanta grandeza y exhuberancia. Es una sensación que sólo pueden sentir los lugareños y algunos privilegiados como nosotros. Es extraño.

Ayer acudimos con nuestras compañeras a visitar el Vaticano y sus museos. Pasamos casi toda la tarde allí, pero por lo menos yo, habría preferido estar todo el día. Hay tantas cosas, yanto espacio, tanta gente y tan poco tiempo, que tienes que ir saltándote cosas por necesidad para poder quedarte con una visión general. Sin duda, el Vaticano encierra tesoros impresionantes, pero la visita que hicimos ayer particularmente no me agradó demasiado. Entre tanto calor y tantísima gente por los pasillos de los Museos Vaticanos, no nos podíamos detener ante ningún sitio porque íbamos casi por inercia. A pesar de haber reservado las entradas con antelación y no haber tenido que hacer cola, la sensación de agobio fue la misma. Afortunadamente, llegó un punto en que decidimos pararnos y descansar, descansar de tanta gente y descansar de tanta belleza.


Un día agotador, sin embargo, nuestra pequeña estancia en el Vaticano a parte de reconfortar nuestras ansias artísticas, nos sirvió para dar un respiro ese día en que vimos tres de las cuatro basílicas mayores de Roma. Desde luego, merece muchísimo la pena ir al Vaticano. Es una de estas cosas que te esperas, que has visto hasta la saciedad, pero que te impresiona nada más poner un pie dentro. Ver obras de la talla de Rafael, Bernini o Miguel Ángel todas reunidas en un inmenso espacio bañado de un aura mística, es algo que al menos una vez en la vida se tiene que ver. Y nosotros también tenemos la suerte de contar en el sitio donde trabajamos con la posibilidad de contratar visitas guiadas en el Vaticano con guías profesionales, que te ayudan a comprender la belleza que esconde y te sugieren lo que significa. Una auténtica experiencia divina.

martes, 6 de agosto de 2013

Roma. Miles de posibilidades

Roma. ¿Cuál es la tuya?

Roma es una ciudad que ofrece miles de posibilidades: desde sus monumentos más famosos hasta pequeños rincones repletos de encanto pasando por museos desconocidos que albergan impactantes obras de arte. En este último mes nosotros hemos disfrutado de todo ello, hemos podido contemplar algunas de las obras más importantes que hemos estudiado, paseado por zonas que te dejan con la boca abierta o descubierto lugares y obras de arte que nos fascinan, por ello cuando esta semana han venido nuestras amigas las ganas de enseñarles Roma se han mezclado con las ganas de mostrarles "nuestra Roma".

Las últimas semanas en el trabajo nos hemos dedicado a diseñar unos recorridos por la ciudad para aquellos que visitan Roma por unos dias, monumento por aqui y plaza por allá en unos días el trabajo estuvo acabado pero ahora, cuando tenemos que "diseñar" un recorrido por Roma para nuestras amigas, la cosa se complica. Donde antes fue "deben ir desde Santa Maria Maggiore hasta San Giovanni Laterano" ahora se convierte en "deben ir desde Santa Maria Maggiore hasta San Giovanni Laterano pero parando en el Museo de Arte Oriental porque a Paume le encantaria" así poco a poco, lugar más lugar, lo que antes fue un sencillo recorrido ahora se transforma en miles de puntos en un mapa que deben de visitar ya sea porque son famosos, por sus gustos o por nuestra formación como historiadores del arte. Debemos de confesar que a veces unir todos los puntos no es sencillo, a veces casi imposible, pero merece la pena aunque solo sea por ver sus caras de sorpresa cuando visitamos ese museo que sabías que tanto les gustaría. Así en estos días, tras unos litros de agua y algunos quebraderos de cabeza nuestros para unir todas las piezas, esperamos ayudarlas para que descubran "su Roma".

lunes, 5 de agosto de 2013

Roma, siempre Roma

Descubriendo de nuevo nuestros lugares en Roma


Roma, la bella de Italia, la más augusta entre las ciudades del globo, la cuna de nuestra civilización, sede de una de als religiones más importantes, la ciudad donde los turistas se agolpan y donde los mosquitos no te pican, muerden. Todo eso se puede resumir en una palabra: Roma.

Tras un mes a nuestras espaldas, un moreno en los brazos y el cuello y unos cuantos kilos menos, la ciudad nos sigue sorprendiendo. Precisamente ayer llegaron unas amigas, de las cuales os hemos hablado ya algunas veces, y su reacción al ver Roma fue la misma que la nuestra los primeros días al llegar: la boca abierta, la cámara  de fotos como extensión de nuestros brazos y un dolor en el cuello importante. Nos agradó que les gustara tanto como a nosotros, les enseñamos algunos de nuestros rincones y las recibimos con los brazos abiertos, como todo buen romano.

Al llegar a la estación de Termini y perderse por los alrededores – hay que decir que nuestras indicaciones eran claras, vagas pero claras... –, las recibimos con unos carteles con su nombre y su signo de identidad: para Ángela una flamenca y para Cristina un gatito. Para que luego se quejen de nuestras atenciones. Llegando al hotel que les habíamos buscado nosotros, descansar y comer un poco decidimos llevarlas al Palazzo Barberini, un palacio barroco convertido en Museo Nacional y sede de una de las más importantes colecciones de arte en la ciudad de Roma, sólo con mencionar a Bernini, Caravaggio, Rafael o el Greco, merece la pena acercarse a echarle un vistazo, o pasar toda la tarde absorvidos por el gran techo del salón principal del palacio, el “Triunfo de la Divina Providencia”, alegoría del poder de la familia Barberini pintada por Pietro da Cortona.

No se puede explicar con palabras la sensación de paz, pero a la vez de agitación que transmite esta estancia. Inmensa, pero a la vez íntima; grande, pero visible en un sólo vistazo; sobrecogedora, barroca. Lo diremos en pocas palabras: empezaron a cerrar el museo y nosotros todavía estábamos acostados en los divanes contemplando esa estancia.


Y es que Roma es así, puedes levantarte a disgusto, puedes pelearte, pero cuando te quedas mirándola se te olvidan todas las penas, más efectiva que la cerveza...


viernes, 2 de agosto de 2013

La Roma más mágica. Quartiere Coppede

Quartiere Coppede: irrealidad y encanto en Roma.

Ya hablamos de que Roma está formada por multitud de "islas": barrios, plazas y monumentos que pese a estar uno al lado del otro parecen sacados de mundos totalemente diferentes. Ayer visitamos una de esas zonas, un barrio a menos de media hora a pie del centro pero que parece no formar parte de la misma ciudad. Nos referimos a la zona de Coppedè, el lunes ya visitamos la zona para ir a cenar por allí pero ayer decidimos volver para verla a plena luz del día y hacer unas cuantas fotos.

Lo primero que te sorprende es la tranquilidad que se respira, las calles no estan atestadas de turistas que buscan de aquí para allá la mejor foto, la mayoría de peatones que te encuentras son familias o grupos de amigos que charlan en los bancos o disfrutan de un helado. Nadie pensaría que es en esta zona donde se encuentra el mítico Piper Club, una de las discoteca más famosas y antiguas de toda la ciudad. 

Paseando, la arquitectura capta toda tu atención, sobre todo un conjunto de edificios denominados  "Quartiere Coppedè". A ellos se accede a través de un gran arco que forma parte del Palazzo degli Ambasciatori. Este edificio destaca entre todas las construcciones de su alrededor, un edificio monumental con un aire de antigüedad impregnado en sus piedras pese a ser un edificio de principios del siglo XX. Cuando la sorpresa pasa y tus ojos comienzan a buscar los detalles encuentras desde cabezas de carnero a victorias aladas pasando por caballitos de mar y abejas. Este amplio catálogo iconográfico fue ideado por el arquitecto Ginno Copedè. El edificio como su nombre indica (y parte del futuro barrio) estaba destinado a los embajadores de la ciudad y por ello Ginno tuvo la oportunidad de expresar sus inquietudes artísticas más profundas (aunadas bajo su lema «Maiorum exempla ostendo/artis praecepta recentis») dando al edificio una interesante simbología pese al eclecticismo propio de este periodo. 

Pasando bajo el arco entramos a la "isla" donde lo primero que ves es una pequeña fuente central, la Fontana delle Rane, que aporta un cariz aún más mágico a esta zona. Alrededor de la fuente se levantan tres edificios que pese a ser totalemente distintos aportan una extraña armonía a toda la zona. A la derecha el Palazzo del Ragno, llamado así por la gran araña que decora la gran cristalera sobre la puerta de ingreso, está dividido en cuatro pisos con un balcón en forma de logia en el tercero de ellos mientras en su parte baja fieras cabezas de leones flanquean la puerta. A su lado Il Villini delle Fate es el edificio que más misterio alberga y donde el eclecticismo es más acusado, entre sus arcos de raigambre islámica y columnas clásicas el arquitecto deja patente su amor por su ciudad natal, Florencia, a través de la representación de Dante y Petrarca y la inscripción "Firenza sei bella". Por último, cerrando la plaza, encontramos el Ospes Salve de color blanco y azul con pequeños detalles dorados en su arco de ingreso, allí salamandras y elementos de la iconografía astral se unen dando la misma sensación de irrealidad que sus vecinos.

Tras ver todo esto no nos sorprendemos al saber que  "Quartiere Coppedè" ha sido el escenario de películas de terror tales como "Inferno" o "L' ucello dalle piume di cristallo" a las que han aportado su atmósfera de misterio e irrealidad que a nosotros nos a conquistado.

Nosotros mientras tanto, seguiremos explorando y encontrando nuevos lugares con encanto que dejaremos plasmados en este blog. 

Palazzo degli Ambasciatori. Detalle


jueves, 1 de agosto de 2013

¿Necesitas ayuda en Roma?

Entre reflexiones y consejos prácticos para sobrevivir en Roma

Si ayer hacíamos referencia a un monumento en concreto, el Ara Pacis Augustae, hoy nos vemos en la obligación de reflexionar más allá del arte. Tras cumplir un mes en Roma (¡Ya llevamos más de un mes aquí!) nos hemos dado cuenta de lo que empezamos a querer en la vida, al menos en mi caso. Tras dar un paseo por el centro, entrar al Monumento a Vittorio Emanuele y terminar de ver la colección de los Museos Capitolinos, decidimos sentarnos a contemplar el foro desde nuestro peculiar “umbiculus urbis Romae”, nuestra pequeña terraza frente al Arco de Septimio Severo.

Y así, entre el vuelo de las gaviotas y las palomas, decidimos hacer nuestros auspicios al pie del Campidoglio.  Estar en una ciudad que no es la tuya, aun habiendo estudiado muchísimas de sus partes, al principio es una sensación extraña: no sabes por dónde moverte, no conoces las zonas, ubicas lugares a medias...; pero cuando ya llevas viviendo un tiempo la cosa cambia. Empiezas a independizarte de los todopoderosos mapas, vas conociendo en conjunto, controlas las distancias, descubres rincones maravillosos... Y esto es, suponemos, lo que nos ha pasado ya. Si al principio teníamos miedo de no encontrar piso, ahora tenemos miedo de Septiembre, porque ya nos queda muy poco para volver a nuestras rutinas.

Pero dejando de lado nuestros peculiares fantasmas, queríamos deciros algo más importante. Al llevar aquí todo este tiempo, hemos ido descubriendo lugares especiales, tanto por su magia como por ser baratos en una de las ciudades más caras de Europa, todo hay que decirlo. La búsqueda de hotel es algo que todo turista debe hacer antes de llegar a Roma. En internet se encuentran páginas muy eficaces, como la página de booking de En Roma, siendo posible buscar tanto hotel como apartamento si prefieres quedarte más días. Pero, lo que sí es cierto, es que en Internet no se encuentran todas las posibilidades que ofrece una ciduad como esta. Hay muchos establecimientos que no poseen un sitio en la red, y que ofrecen también muy buenos servicios, llegando a ser incluso mejores y a mejor precio que los que se pueden buscar desde tu ordenador. Via Nazionale es el claro ejemplo de esto, pero claro esto sólo puedes comprobarlo una vez que se está aquí.

Lo mismo pasa con los sitios donde comer. Si quieres ir sobre seguro, podemos aseguraros que hay multitud de buenos restaurantes donde comer. Además de los socorridos sitios de comida rápida, en Italia hay multitud de establecimientos que también ofrecen variados platos de su gastronomía típica. De esta manera, callejeando por las zonas donde se suelen concentrar los turistas, puedes encontrar buenos lugares para una buena comida o cena. Pero también, en los lugares que se van apartando del epicentro, como por ejemplo la zona lateral del Colosseo, o en las calles que van alejándose de Via Nazzionale, o por el Laterano, podemos encontrar lugares para comer barato. Lo mejor para comer en estos casos es una porción de pizza al taglio, que se paga según pese (no suele costar más de dos o tres euros). Y claro está, el agua se llena de las fuentes de la calle – aquí el que gasta en agua es porque quiere.

miércoles, 31 de julio de 2013

Ara Pacis Augustae

A la sombra del augusto emperador


Muchas veces nos han hablado de un altar de propaganda levantado por el gran Augusto tras su campaña de pacificación de Hispania y la Galia, el Ara Pacis Augustae. Muchos han sido los profsores que nos han inculcado una veneración por este altar, y muchos han sido los que han desentrañado sus secretos más ocultos. Nos lo conocíamos a la perfección aun sin haberlo visto en persona. Ahora, podemos decir tras haber pasado largo rato contemplando sus muros y pudiendo tocar sus piedras, que todo lo aprendido no sirve a la hora de contemplar tan magnífica obra. Quedarse embobado mirando un objeto que unas manos hicieron hace miles de años no es propiedad exclusiva de Stendhal, sino que nosotros sentimos esa congoja en el estómago cada tarde que salimos a descubrir nuestra Roma.

El Ara Pacis podría resumirse en relieves de mármol mostrando las escenas míticas relacionadas con los orígenes divinos de Roma, plantas, flores y animales que no hacen más que cubrir por entero las paredes, matronas romanas, ciudadanos togados siguiendo un cortejo que preside el emperador, el elegido por los dioses para salvar y pacificar el Imperio, un nuevo Alejandro Magno. Y pensar esto no es tan descabellado, los romanos eran unos excelentes publicistas, aun sin estudiar marketing. Asociar la figura de un nuevo emperador con héroes de leyenda o con los mismos dioses sirvió para que todavía ahora se preserve la memoria de un hombre que vivió hace dos mil años, cabeza visible de un gran imperio y que estuvo a al frente de su mandato durante cuarenta y seis años.

Sentir que hace mucho tiempo ese lugar fue usado por los que están representados en sus muros, o que esta maravilla de Roma fue desenterrada y despertada de su letargo hace no tantos años, cual Laocoonte en los tiempos del divino Miguel Ángel, te hace reflexionar sobre el arte, pero sobre todo, sobre lo que se puede aprender y descifrar de una sola piedra. El Ara Pacis Augustae no es sólo una estructura de mármol donde se sacrificaron bueyes, es mucho más: es la seña de identidad de una época de paz, es el reencuentro con la cultura griega, es una época de religiosidad y de moral, es un documento para la historia importantísimo y que al menos una vez en la vida merece ser contemplado de cerca.

Tenemos pues otra “isola”, aun no estando bañadas por las caricias del Tíber, que está dispuesta a dar sombra y cobijo a cuantos curiosos o estudiosos se acerquen a maravillarse.



viernes, 26 de julio de 2013

Busqueda de alojamiento en Roma.

Alojamiento en Roma. Un mar de posibilidades en el que te puedes perder.

Ayer fue un día de trabajo, de preparar nuevos proyectos en los que estamos trabajando así que no tuvimos mucho tiempo para salir o ver algo nuevo. De esta manera hoy hemos pensado dedicar este nuevo post a aquellos que quieren visitar Roma por unos dias. Una de las cosas más importantes es la búsqueda de alojamiento. En Roma hay miles de hoteles, de todas las calidades y precios, pero encontrar el adecuado a nuestras exigencias puede ser algo complicado en este mar de posibilidades. Desde la experiencia os decimos que hay zonas de la ciudad que para un turista es mejor evitar, no porque sean peligros ya que en Roma existe una gran seguridad con policias en casi cada esquina, sino porque el "ambiente" quizá no sea el que deseas recordar cuando rememores tus vacaciones. Nosotros os recomendamos, y así hacemos publicidad, si señor, es que useis el buscador que ofrece EnRoma  donde podreis buscar hoteles baratos y de calidad en Roma con información muy interesante sobre cada zona para que podáis escoger vuestro hotel perfecto.

Otra posibilidad muy recomendable para alojarte en la ciudad son los apartamentos. En ellos podéis disfrutar de todo el encanto de la ciudad con la mayor comodidad y flexibilidad en horarios que si os alojais en un hotel. Este servicio también lo ofrece EnRoma con un gran catálogo de apartamentos céntricos y a buen precio 

Esperamos que os sirva esta información para hacer de vuestras vacaciones una experiencia inolvidable.

jueves, 25 de julio de 2013

¿De compras?

Queridos lectores.

25 de Julio, Santiago y cierra España. Ese sería el ambiente hoy si no fuera por la noticia que seguro habréis leído todos ya. Es un día extraño, porque a pesar de estar lejos de casa, la noticia te golpea tanto o más que si estuvieses allí. Es un sentimiento que nunca había experimentado, y espero no sentir al menos por mucho tiempo. Pero bueno, de las tragedias hay que sobreponerse, y no queremos sonar demasiado funestos, no es nuestro cometido y no queremos transmitir ese pesimismo que demasiado se estará notando ya en España.

Ayer, tal y como dijimos en nuestra anterior entrada, fuimos a la que es ya nuestra “tercera casa”, la librería de la que hemos hablado tanto. Comprando algunos caprichos literarios y material de trabajo para los proyectos que estamos emprendiendo en EnRoma, como el recorrido de Los orígenes de Roma, nos dejamos llevar por el placer que produce coger un nuevo libro y empezar a bucear por sus páginas, con ese olor tan característico. Ilusionados por nuestra nueva adquisición, pensamos que necesitábamos un respiro para descansar y huir de los dones de Febo. Como un regalo de los dioses, muy cerca delArea Sacra, donde se encuentra la librería, el Palazzo Venezia ofrece un zaguán con banco corrido donde también solemos alojarnos en las tardes de calor agobiante. Y es que a quién se le ocurre ir por Roma en pleno julio a las dos de la tarde para ir a una librería.


De esta manera, tras recomponer nuestros cuerpos y charlar un poco, emprendimos de nuevo el camino por Via del Corso para mirar escaparates, una afición peligrosa, sobre todo si tienes en tus manos una tarjeta de crédito. Por suerte o por desgracia, lo que nos ofrece Roma a nivel textil no está a la altura de nuestras espectativas ni a la de nuestro bolsillo. ¿Será que estamos acostumbrados a un estilo autóctono? ¿Vestimos a la española? No lo sabemos, pero preferimos no indagar demasiado, no sea que encontremos nuestro Potosí romano y nos arrepintamos. El dinero nos hace más falta para el alquiler y la compra semanal, de momento el sol no ha afectado a nuestra sensatez... de momento...

miércoles, 24 de julio de 2013

Galleria Nazionale d' arte moderna di Roma

Una Roma distinta: Galleria Nazionale d' arte moderna di Roma

No todos los dias tienes la oportunidad de poder contemplar en directo una de tus obras de arte favoritas, ayer yo tuve la oportunidad y fue increíble. Todo comenzó la semana pasada cuando en una de nuestras librerias preferidas aqui en Roma, lugar del que ya somos asiduos y a la que vamos a volver esta misma tarde, compramos unos libros: Aarón sobre Bernini y yo sobre Gustav Klimt. Ojeando mi nueva adquisición en casa me sorprendí al leer que "Las tres edades de la mujer" se encontraba en la Galleria Nazionale d´arte  moderna di Roma. Fue una sorpresa que no esperábamos ninguno de los dos y aunque el museo estaba un poco alejado de casa y del trabajo "obligue" a Aarón a ir.

El viaje mereció la pena y nos sorprendió a ambos. Aarón disfrutó con las obras de estilo neoclásico, donde destaca "Hércules y Licas" de Canova, y por mi parte, amante del arte del siglo XIX y comienzos del XX, quedé fascinada no sólo por Klimt sino también por Monet, Degas y Rosetti. "Las tres edades de la mujer", objeto de nuestro viaje en metro hasta la Galleria Nazionale d´arte  moderna di Roma, se encuentra en el centro de la sala número 16 entre otras obras de gran tamaño, pese a esto atrae a todos los visitantes como un imán. La delicada figura de la madre con su hija en brazos es lo primero que llama la atención, sus rostros trasmiten una paz y tranquilidad como pocas figuras lo consiguen, pero cuando sigues con la mirada el pelirrojo cabello con flores trenzadas tus ojos quedan bloqueados con una figura grotesca que se tapa el rostro con su cabello y su mano, se trata de la Vejez  en cuyo cuerpo amorfo se marcan las cicatrices del paso del tiempo. Muchos autores coinciden en que lo que deseaba Klimt expresar era el paso inexorable del tiempo, el tiempo que marchita el cuerpo y el alma, pero otros (con los que yo personalmente coincido) ven en ella el deseo de "renacer" muy propio del arte simbolista y del movimiento de la Secesión de la que Gustav formaba parte. Tras casi una hora y miles de fotos después Aarón me convenció de seguir viendo el museo. Finalizadas las salas de arte de comienzos del siglo XX nuestro ánimo fue decayendo mientras que paseabamos entre las piezas de arte moderno ya que no es nuestro favorito y muchas veces, pese a ser historiadores del arte, no llegamos a comprender.

Cuando acabamos de ver la Galleria Nazionale d´arte  moderna di Roma buscamos qué ver por la zona. Enseguida dimos con el Museo Nazionale etrusco de Villa Giulia, un lugar muy interesante con miles de piezas de arte etrusco que van desde cerámica de todos los estilos hasta tumbas in situ, pasando por el famoso Sarcófago de los esposos. Tras unas horas por el museo y una parada obligada en uno de los bancos de sus jardines emprendimos la vuelta a casa. Pero la fortuna quiso que en nuestra búsqueda de la parada de metro Flaminio diésemos con la casa-museo Hendrik Christian Andersen. Esta casa-museo alberga la vivienda y el taller de este escultor noruego que murió en Roma y en ella se pueden ver sus grandes obras. Un lugar encantador que estamos seguros de que le encantará a nuestra amiga Cristina cuando la llevemos. 

Tras este día extenuante de museos y descubrimientos cogimos el metro, compramos unas pizzas y descansamos cenando en nuestra terracita de San Giovanni.

Gustav Klimt "Las tres edades de la mujer". Detalle

martes, 23 de julio de 2013

Día tranquilo

Buenos dias

Ayer fue un día tranquilo. No teníamos nada previsto y sin embargo la suerte nos sonrió otra vez. De camino a casa para comer pudimos entrar a San Pablo intramuros, una pequeña iglesia evangélica que posee uno de los pocos ejemplos de arte prerrafaelita fuera de Inglaterra. Los mosaicos que decoraban la parte del ábside te transportan a un mundo onírico a traves de sus elegantes figuras y su gran colorido. La pena fue que no pudimos hacer grandes fotos ya que la iglesia estaba abierta para el reportaje de boda de una pareja asiática y cada dos segundos nos teniamos que apartar o se nos colaba la feliz pareja en el encuadre. Volveremos.

Bajo un sol de justicia conseguimos llegar a casa para comer y tras una siesta reparadora decidimos relajarnos dando un paseo por la zona. 

lunes, 22 de julio de 2013

Descubriendo nuestra Roma

Fin de semana intenso. Los sábados y domingos son días para recorrer la ciudad,para encontrar sitios escondidos y para perderseen sus callejuelas. Y tenemosque decir que este fin de semana no ha sido la excepción.

Sintiéndonos como en casa, es decir, con un calor de mil demonios ya desde primeras horas de la mañana, decidimos emprender la marcha hasta nuestro destino, incierto a esas horas de la mañana, dejamos que los hados nos guiasen. La primera parada fue una plazoleta al lado de San Clemente al Laterano. Totalmente alfombrada de flores amarillas que caían de los árboles, y con la sombra que arrojaban, se presentaba como un lugar idílico para hacer un pequeño descanso tras visitar la basílica y ver los frescos de Masolino. Recorriendo la Via dei Fori Imperiali nos dimos cuenta de lo necesario que es ya comprarse un sombrero. A estas alturas del mes y con el sol que cae, y sobre todo, saliendo por la ciudad cuando más calor hace, todavía no hemos comprado ninguno de los dos un sombrero, la vagancia nos puede, queda comprobado.

Nuestro siguiente destino el sábado, antes de comer, habíamos previsto que fuese Campo di Fiori, pero poco antes nos tropezamos con un museo que ofrecía, además de fresquito y sombra, un intersante recorrido por lo que quedaba de un teatro de época imperial. Descendiendo por la Crypta Balbi y retrocediendo unos cuantos años, pudimos observar lo que quedaba de su famosa exedra y en la parte musealizada, piezas aparentemente sin valor, pero que para los amantes del arte o de la historia poseen un valor añadido.

Tras comer un bocata a la sombra del Palazzo Farnese – aunque sin los trinos de Floria – entramos al vecimo Palazzo Spada, donde se encuentra la famosa perspectiva del Borromini. Pero lo más curioso que encontramos, aparte de sus salas llenas de cuadros, fue un gato al que apodamos Garfield, tanto por su pelaje anaranjado como por su embergadura. Demasiado acostumbrado a la gente y sobrealimentado por esta razón, el felino se mostró como el auténtico señor del palazzo, tenía la hechura de los grandes nobles y la serenidad al andar propia de los aristócratas, seguroque en otro tiempo fue alguien importante.

Tras despedirnos de nuestro ilustre anfitrión, y recomendados por nuestro jefe, fuimos a la zona de Piazza Navona, que queda cerca, y para relajar la mente y el bolsillo viene muy bien. Estuvimos buscando librerías, y nuestra búsqueda dió frutos, ya que encontramos una que tenía muy buena pinta, una de estas librerías con sabor añejo, con libros ya descatalogados, antigüedades y cosas que sólo u pueden encontrarse en este tipo de tiendas. Y así, callejeando, visitando Santa Mara della Pace o Santa Maria dell’Anima, entramos al Museo Altemps, lugar donde se alberga la colección Ludovisi. Ver de frente al Ares Ludovisi o al Gálata suicida es una experiencia que no os podéis perder de ninguna de las maneras. Obras excepcionales, tratadas con suma dignidad y propias de la másalta grandeza.


Y como no queremos aburriros con nuestras andanzas, sólo diremos que el domingo fuimos por el Trastevere, en plan bohemios, perdiéndonos por las que ya son nuestras callejuelas, y cómo no, llovió, pero esta vez ya nos pilló en casa. 


viernes, 19 de julio de 2013

Infografía: Arte Romano

Os dejamos esta nueva infografía sobre Arte Romano. Esperamos que disfrutéis y conozcáis un poco de él. En sucesivas entradas ampliaremos la información.


miércoles, 17 de julio de 2013

Del rey al vasallo

Queridos lectores:

Ayer sentí una especie de revelación. Pasear por los foros pensando en un personaje en concreto te hace verlos de manera diferente; ya no son el lugar donde miles de personas pasean echando fotos a piedras tiradas por el suelo, ayer se convirtieron en otra cosa. Es difícil reconstruir un lugar que ha cambiado tanto a lo largo del tiempo, lugar que cambió desde el principio casi de su existencia, pero que todavía sigue manteniendo su esencia.

Teniendo presente a un personaje histórico, pero también de ficción, fruto de los desvelos de una intrépida escritora, la visión de los foros imperiales cambia por completo. Imaginar al rey Tito Tacio sobre el Capitolio, dirigiendo su mirada de rencor y de odio hacia el fundador de la gran Urbe, preparando sus huestes para vengar el rapto de sus hijas y mujeres, las depositarias de las esperanzas de conservar la estirpe sabina...; saber que ocurrió eso mismo sobre las piedras que pisas es tremendamente emocionante, como un segundo Stendhal nos sentimos tanto yo como Melania. Y eso es lo que queremos transmitir tanto a los que leéis esto como a los que visitaréis nuestro recorrido.

Saber que todo eso lo recibimos como una especie de herencia del monarca, como un don venido del cielo nos pudo servir para darnos cuenta de todo esto que estamos preparando. Y a pesar de todo lo que pudimos experimentar ayer, no encuentro palabras para describirlo. Me quedo con eso, con la sensación que experimentamos y con la esperanza de que algún dia vosotros también la sintáis en carne propia.

martes, 16 de julio de 2013

Nuevos proyectos

Queridos lectores:

El otro día, cuando os contamos que habíamos ido a los foros y a los museos capitolinos, en realidad omitimos un dato bastante importante. Sobra decir que habrían sido paradas obligadas para dos chicos que permanecerán en Roma hasta finales de septiembre, pero la razón de nuestra visita era preparar un recorrido de visitas guiadas por la Antigua Roma. Como parte de nuestras prácticas, elaborar nuevos itinerarios forma parte de nuestra formación y una experienca que nos haría meternos dentro del campo específico del turismo. Pensar en el recorrido, estar atentos a lo que se puede contar, estar pendientes de los visitantes... es todo un cúmulo de responsabilidades, además de intentar hacer el recorrido atractivo tanto al jefe como al público.


con determinación y sin pensar en el calor que hacía a esas horas del mediodía, tras comer y descansar un poco, nos dirigimos al Foro para inspeccionar un poco el lugar de nuestro próximo trabajo, trabajo de campo podría decirse. Nos dió que pensar, un espacio tan amplio, en pleno centro de la ciudad, con tanta historia a sus espaldas y con tanta gente a nuestro alrededor. ¿Cuánta gente habrá pasado por aquí, qué habrá visto a lo largo de la historia? ¿Cuántas cosas se habrá callado, cuántos secretos habrá jurado enterrar? Sin duda, un lugar tan enigmático como encantador. Pero de momento no podemos contar mucho más de lo que ya hemos dicho, tendréis que venir a Roma personalmente para descubrir nuestro trabajo, acudir a En Roma y por supuesto visitar el blog de nuestra querida amiga y ángel de la guarda Isabel, Mujeres de Roma , que tanta ayuda nos ha prestado desinteresadamente y sólo por el amor que inspira esta gran urbe.

lunes, 15 de julio de 2013

Fin de semana

Queridos lectores:

La semana pasada hicimos uno de los descubrimientos más importantes de nuestro viaje: si eres estudiante de Historia del Arte (o de cualquier rama relacionada con la protección del patrimonio) la entrada a casi todos los museos romanos es gratuita. El único requisito necesario es presentar el justificante de la matrícula en taquilla y “voilà”, entrada gratuita. Imaginaos nuestra alegría al enterarnos y cómo en un minuto organizamos nuestro fin de semana para ir a ver todos esos museos que por costar un poquito más de lo esperado dejamos apartados para ir a ver con nuestras amigas en agosto.

La tarde del viernes, tras comer en Via Nazionale, decidimos comenzar a aprovechar nuestro pequeño privilegio y visitamos el Mercado de Trajano. Esta gran edificación alterna los restos de la excavación arqueológica con una exposición de fotografia, cuya temática no estaba muy relacionada con el museo, que desvirtua en cierta manera la visión de conjunto. Nuesta siguiente parada fue el “Museo Nazionale del Palazzo di Venezia” , con una colección muy interesante, destaca sobre esta la arquitectura del palacio con su gran escalera y sus cientos de capiteles decorados de distinta manera. asimismo, también reparamos en la amplia colección de obras de arte que alberga en su interior, desde iconos del Trecento hasta esculturas de Alessandro Algardi. Por último nos animamos a recorrer los Foros Imperiales bajo un sol de justicia, porque aquel día no llovió sorprendentemente. La primera sensación al entrar fue un poco abrumadora por el calor y la gente, pero poco a poco, y sobre todo si subes al Palatino, la cosa cambia y comienzas a disfrutar de la belleza del lugar. Nuestra recomendación es que subáis al Palatino y os sentéis a disfrutar del paisaje: tendréis la sensación de estar en otro lugar, en un pequeño pueblo y no en medio de una gran ciudad.  Tras pasear por los foros y ascender al Capitolio entramos en los Museos Capitolinos y disfrutamos de su gran colección de escultura y pintura. Decir que este museo es sorprendente es quedarse corto. No nos dio tiempo a verlo por completo, y por dos euros que nos cuesta la entrada (aqui no es gratis pero si realizan un buen descuento) ya hemos organizado otro dia para acabar de verlo.

El sábado decidimos tomarnoslo con más calma. Sobre las diez tomamos el metro a Piazza de Spagna y aprovechando los pocos turistas que hay a esas horas  nos hicimos una foto rememorando a la gran Audrey Hepburn. El resto de la mañana la dedicamos de ir de tienda en tienda por Via del Corso, sin prisa, que para eso era sábado.  Tras comer por el centro nos animamos a entrar al Palazzo Barberini. Si visitas Roma, y más aun si eres estudiante de Arte, es una parada obligada en los lugares que hay que visitar. Con una colección emocionante, donde encontramos desde Rafael a Caravaggio pasando por Guido Reni, el museo te sorprende en cada sala. Pero lo que más sorprende son las pinturas de Pietro da Cortona para la sala principal del palacio, tomaros vuestro tiempo y disfrutad de ellas porque poseen mil detalles que os cautivarán. Para recuperar fuerzas tras una tarde en el museo hicimos una parada en Santa Maria Maggiore y por fin probamos los famosos “gelati”.  Antes de llegar a casa hicimos una última parada en la plaza de San Giovanni in Laterano para disfrutar de la buena temperatura de esas horas de la tarde.


El domingo se resume perfectamente con las palabras “día de limpieza” pero por la tarde, cuando bajó el sol y tras una siesta reparadora, dimos un pequeño paseo por nuestra zona. Descubrimos un pequeño jardín frente a Santa Croce in Gerusalemme y un parque donde sentarse y disfrutar de ver a la gente pasar. Una cena rápida y unos cuantos capítulos de nuestros libros después, nos fuimos a la cama. 

viernes, 12 de julio de 2013

Internet

Es sorprendente la necesidad que sentimos hoy en día de estar conectados a la red. No concebimos  nuestro día a día sin usar internet, recibir y enviar whatsapp  o actualizar nuestro perfil en facebook, pero  de aquí al 5 de agosto Aarón y yo nos tendremos que acostumbrar a no hacerlo, por lo menos a no hacerlo en casa.

La semana pasada contratamos una tarifa de internet con un aparatito que hacía las veces de router, para tenero en casa y conectarnos a la red desde allí. Hasta ahí todo bien, o eso creíamos hasta el martes pasado cuando al llegar a casa no pudimos conectar el wifi de nuestros teléfonos ni el de nuestros ordenadores portátiles. Presos del pánico intentamos hacer cuanto pudimos con el aparato comprado el viernes anterior. Y claro, es que no caímos que sólo daban cinco megas de velocidad. Y claro está, con cuatro disositivos gastando día y noche se gastó enseguida. Nosotros, que estamos acostumbrados a tener internet ilimitado en nuestras casas no reparamos en ese pequeño pero importante detalle.


Ayer decidimos acudir a la tienda donde adquirimos el aparato de internet. Le explicamos la situación al dependiente, pero al gastar todos los megas de que disponíamos no pudo hacer nada más, tendríamos que esperar hasta el siguiente mes para que llegase otra vez internet a casa. Como no estamos dispuestos a contratar otra tarifa, ni a pagar más a la misma compañía para que nos diesen un plus, puesto que se gastaría enseguida; hemos decidido conformarnos con el internet de la empresa, al fin y al cabo hemos venido a Roma para disfrutar de la ciudad, no para estar todo el día pegados al teléfono ni a ordenador.


jueves, 11 de julio de 2013

Infografías de cine: Gladiator

¿Os gusta el cine? En Vivir Roma realizaremos algunas infografías sobre curiosidades y fallos de las películas más famosas rodadas en Roma. Aquí va la primera dedicada a nuestra querida amiga Cristina.

Día agotador

Ayer, tras comer con nuestros compañeros de trabajo decidimos darnos un paseo por la ciudad de Roma. Éramos conscientes del calor que hacía, pero como uno no puede ser dueño del tiempo y, agradeciendo que por el momento no habían nubes a la vista, echamos a andar hasta Piazza Venezia. Pasamos por delante de dos templos magníficos (Il Gesù y Sant’Andrea della Valle), pero a esas horas de la tarde, los sacristanes estarían comiendo o echándose una pequeña siestecita.

Desde ahí pusimos rumbo a la Piazza Navona, que por un momento vimos totalmente diferente al domingo. El otro día, al estar empezando a llover había muchísima menos gente, era mucho más encantadora. Ayer, a esas horas y con todos los retratistas en el centro de la plaza, tenía otro ambiente mucho más agobiante. Como la fuente en la que teníamos pensado llenar nuestra botella estaba “abarrotá” decidimos irnos con la música a otra parte. Por callejuelas dimos con un museo que parecía interesante, pero no llevábamos suficiente dinero como para comprar dos entradas. “Lo  dejaremos para otro día”, dijimos los dos, total, estamos tres meses aquí y como tenemos que esperar visitas, preferimos pagar una vez en vez de dos. Por la ribera del río, con el paraguas abierto a modo de sombrilla y con el abanico trabajando más que en toda su vida, divisamos el edificio que albergaba el Ara Pacis de Augusto, un monumento dedicado a la paz imperial y que conserva toda su magia. Sobra decir que también lo vimos desde fuera, al igual que el Mausoleo de dicho emperador; unos porque cobraban entrada y otros porque estaban cerrados a cal y canto.

Lo de no llevar dinero encima no fue culpa nuestra, lo hicimos por una buena causa, dejando una señal en el hotel donde se hospedarán este agosto unas amigas españolas. Así, incautos e ingénuos de nosotros, no caímos en la cuenta de echarnos en la cartera algún que otro billete. Y si en un principio teníamos pensado volver a casa en bus o en metro necestaríamos por lo menos un euro para poder hacer el trayecto. Es por eso que ayer sólo entramos a lugares que no requerían entrada para visitarlos, no es que seamos unos agarrados (ejem, ejem...).

Tras dar varias vueltas por las inmediaciones del Ara Pacis dimos con la Piazza del Popolo, un lugar grandísimo, con bastante gente y mucho ambiente. Necesitábamos descansar un poco en la sombra, sólo a dos locos como nosotros se les ocurre dar un largo paseo, a las tres de la tarde, con pantalón oscuro y en sandalias. Tras sentarnos en un banco a la sombra y distraernos con la gente y los vendedores de rosas de la plaza y, sobre todo, descansar, reiniciamos nuestro camino por Via del Corso. Entre iglesias y tiendas llegamos finalmente a la Piazza di Spagna, con sol – a la tercera va la vencida – y entre turistas con botellas de agua y helados. La boca se nos hacía agua, pero debíamos hacer una cosa antes, se lo debíamos a nuestra profesora de Arte del Siglo XVIII. Ella nos dijo que la mayoría de la gente que acudía a esta famosa plaza, se hace la típica foto en los primeros escalones y ni se dignan en pensar que pueden subir hasta lo alto. Nosotros sí lo hicimos, y la verdad es que mereció la pena, porque las vistas desde ese lugar son impresionantes. Entramos a Santa Trinità dei Monti, ya que estábamos allí, por unos cuantos escalones más no íbamos a morir. Descubrimos una recoleta iglesia, con capillas recubierts por completo de frescos renacentistas, de artistas italianos, franceses y españoles para nuestra sorpresa. Desde la cúspide de la escalinata y por Via Sistina emprendimos la vuelta a casa, molidos y con los pies destrozados. Afortunadamente esa tarde no nos llovió, o eso creíamos, ya que al llegar a casa y cuando íbamos al supermercado empezó a llover, ya no creo que os sorprenda.


De esta manera, tras ducharnos, cenar un poco y leer un libro (Melania con su Tormenta de espadas y yo finiquitando mi El amargo don de la belleza) caímos redondos en nuestras respectivas camas, sin duda uno de los mejores momentos de ayer.